Forma parte de Embudos de viaje desde el otro lado, una serie sobre lo que aprendo como viajera de los embudos de reserva que suelo medir.
En junio de 2026 viajé por Corea del Sur. Después de años midiendo cómo buscan, reservan y pagan los clientes, era el segundo viaje en el que me veía hacerlo en un mercado que funciona de otra manera. El primero fue Chile y Brasil, en 2024. Corea fue más difícil, y más interesante para quien trabaja en viajes.
Orientarse sin Google
Google Maps muestra los sitios en Corea, pero no me daba indicaciones para ir a pie ni en coche. El motivo es un conflicto que viene de lejos sobre sacar del país datos cartográficos detallados (contexto en Wikipedia). En febrero de 2026 el Gobierno aprobó la petición de Google con condiciones estrictas, pero en junio las indicaciones seguían sin funcionarme. Así que hice lo que hacen los coreanos: me moví con Naver Map y KakaoMap, y busqué en Naver.
En un par de días, casi todo mi viaje pasaba por plataformas coreanas. Las búsquedas que hacía, los sitios que guardaba y las rutas que seguía nunca pasaban por las herramientas que suele medir una marca de viajes occidental.
Reservar y pagar como extranjera
Dos cosas me frenaban una y otra vez. Muchas webs pedían un número de teléfono coreano para verificar la cuenta, y mi tarjeta extranjera fue rechazada en varias. Ya lo había visto en Chile: la clienta está ahí, quiere pagar, y el formulario decide que no puede.
Un regalo por una reseña
Lo que más me sorprendió pasó en tiendas y restaurantes. En varios me ofrecieron un pequeño regalo si dejaba una reseña en Google o en Naver.
Las normas de Google para las reseñas de Maps no lo permiten. Su política de contenido de Maps considera interacción falsa ofrecer incentivos a cambio de reseñas. No sé con qué rigor aplica Naver sus propias normas, y no juzgo a los negocios, que seguían lo que parecía una práctica local habitual. Como analista, lo que me llamó la atención fue el efecto en el dato: una valoración construida en parte con reseñas premiadas significa algo distinto de una construida con reseñas espontáneas.
Qué podría sacar de aquí una empresa de viajes
Si trabajara en datos en una marca de viajes que vende en Corea, miraría tres cosas.
- La demanda de búsqueda fuera de Google. Una marca que solo mide y puja en Google ve una parte del mercado. Naver tiene sus propios anuncios de búsqueda y su propia herramienta para webmasters, Naver Search Advisor, y las búsquedas que importan pueden aparecer solo ahí.
- Los datos de reseñas como un problema de calidad del dato. Si las valoraciones alimentan un ranking, una recomendación o un análisis que compara mercados, necesitan contexto: donde los incentivos son habituales, un 4,8 es otro número. Los saltos bruscos en el número de reseñas de un local merecen una alerta antes de que nadie lea la media.
- El checkout para clientes extranjeros. Los errores por campo del formulario, separados por el país del visitante, muestran enseguida cuándo una verificación por teléfono o una comprobación de tarjeta está echando a gente que quería comprar.
Una pregunta para terminar
Cuando comparas valoraciones o demanda de búsqueda entre países, ¿sabes qué plataforma usa de verdad cada mercado y cómo se recogieron sus reseñas?